El láser podría sustituir a los colirios como primer tratamiento del glaucoma en muchos pacientes

El tratamiento del glaucoma está experimentando una transformación significativa en los últimos años. Nuevas evidencias científicas apuntan a que el láser debe convertirse en el tratamiento inicial para muchos pacientes, desplazando en muchos casos al uso tradicional de colirios hipotensores oculares.

Así lo explica la Dra. Josefina Reñones, responsable de la Unidad de Glaucoma de Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico, quien señala que “cada vez contamos con más herramientas para intervenir antes y con tratamientos menos invasivos, lo que está cambiando la forma de abordar esta enfermedad”.

El glaucoma es una patología ocular que daña progresivamente el nervio óptico y que puede provocar pérdida irreversible de visión si no se detecta y trata a tiempo. Se trata además de una enfermedad especialmente compleja desde el punto de vista clínico porque puede avanzar durante años sin producir síntomas evidentes. Por este motivo, los especialistas insisten en la importancia de las revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente a partir de los 40 años o en personas con antecedentes familiares.

Un cambio en el enfoque del tratamiento

Durante décadas, el tratamiento del glaucoma se ha basado principalmente en el uso de colirios destinados a reducir la presión intraocular. Sin embargo, en los últimos años, diversos estudios (como ‘Six-Year Rate of Visual Field Progression in the Laser in Glaucoma and Ocular Hypertension Trial’) han demostrado que el láser SLT (trabeculoplastia selectiva con láser) puede ser una alternativa eficaz como tratamiento inicial en un porcentaje elevado de pacientes.

“El láser SLT actúa sobre el sistema de drenaje natural del ojo y permite reducir la presión intraocular sin necesidad de tratamiento farmacológico continuo en algunos casos”, explica la Dra. Reñones. Según señala la especialista, esta técnica ofrece varias ventajas clínicas: se trata de un procedimiento ambulatorio, mínimamente invasivo y con un perfil de seguridad favorable.

“Cada vez más pacientes pueden beneficiarse de este tipo de abordaje, especialmente cuando el glaucoma se detecta en fases tempranas”, añade.

La experiencia acumulada en esta técnica también juega un papel importante. Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico lleva más de diez años tratando el glaucoma con láser SLT, lo que convierte a este centro en uno de los servicios con mayor trayectoria en Canarias en la aplicación de este tratamiento.

El auge de la cirugía mínimamente invasiva

Además del láser SLT, el tratamiento del glaucoma también está evolucionando gracias al desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas menos agresivas. En los últimos años ha aumentado el número de pacientes que pueden beneficiarse de cirugía mínimamente invasiva del glaucoma, un conjunto de procedimientos que buscan reducir la presión intraocular mediante intervenciones más precisas y con una recuperación más rápida que la cirugía tradicional.

Entre estas soluciones se encuentran dispositivos como iStent, pequeños implantes que facilitan el drenaje del humor acuoso hacia las vías naturales de salida del humor acuoso.

“La cirugía mínimamente invasiva nos permite ofrecer alternativas terapéuticas en pacientes seleccionados con un perfil de seguridad muy favorable; es ideal para pacientes con glaucoma leve o moderado de ángulo abierto o con hipertensión ocular, especialmente si precisan cirugía de cataratas, ya que ambos procedimientos pueden realizarse combinados”, explica la Dra. Reñones.

Estar operado de cataratas no excluye la opción de realizar cirugía mínimamente invasiva de glaucoma, la clave es que el ángulo iridocorneal esté abierto para que puedan aplicarse técnicas como el implante de iStent o la trabeculoplastia con láser Excimer, también conocido como ELIOS.

En esta línea, la unidad ha incorporado recientemente iStent infinite, una nueva generación de implantes diseñada para mejorar el control de la presión intraocular en pacientes con glaucoma moderado, que reduce la presión intraocular en mayor medida que sus predecesores.

Diagnóstico precoz: la clave para preservar la visión

A pesar de los avances tecnológicos, los especialistas subrayan que el factor más importante para proteger la visión sigue siendo el diagnóstico precoz. “El glaucoma puede avanzar durante años sin que el paciente note cambios en su visión. Cuando aparecen los síntomas, en ocasiones el daño ya es irreversible”, advierte la doctora.

Por este motivo, los expertos recomiendan realizar revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente a partir de los 40 años, para detectar de forma temprana cualquier signo de glaucoma.

“La buena noticia es que hoy contamos con más herramientas que nunca para tratar esta enfermedad. Pero para poder utilizarlas con eficacia, el diagnóstico precoz sigue siendo fundamental”, concluye.

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