Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una fecha impulsada por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la OMS para concienciar sobre esta enfermedad crónica y sus graves complicaciones cuando no se controla adecuadamente. Entre ellas, una de las más preocupantes es la retinopatía diabética, que representa la principal causa de ceguera en adultos jóvenes de entre 25 y 65 años.
El Dr. Miguel Reyes, oftalmólogo de la Unidad de Retina y Vítreo de Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico, explica que esta enfermedad “tiene una enorme repercusión física, psíquica, social y laboral, ya que afecta a personas en plena edad productiva”. Por ello, la detección precoz y el control de la glucosa son fundamentales para evitar que la diabetes cause daño irreversible en la retina.
Alta incidencia de diabetes y retinopatía diabética en Canarias
Canarias presenta una de las tasas más elevadas de diabetes de toda España. Se estima que el 14 % de la población padece esta enfermedad, y una parte importante de los pacientes desconoce que la sufre, lo que impide un diagnóstico y tratamiento tempranos.
El Dr. Reyes recuerda que “el diagnóstico es muy sencillo y accesible, ya que un simple test de glucemia permite detectar la enfermedad de manera inmediata en cualquier centro de salud”. Sin embargo, cuando la diabetes no se controla, sus efectos se extienden más allá del sistema ocular: también afecta los vasos sanguíneos del riñón, el corazón, el cerebro y los miembros inferiores, lo que demuestra su carácter multisistémico.
Cómo afecta la retinopatía diabética a la visión
La retinopatía diabética es una enfermedad que daña los vasos sanguíneos de la retina —el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo—. Con el tiempo, los niveles altos de glucosa deterioran estas pequeñas arterias, provocando fugas, obstrucciones o crecimiento de vasos anómalos.
Generalmente, la retinopatía diabética aparece tras años de evolución de la diabetes. Se calcula que hasta el 80% de los pacientes con más de 20 años de diabetes desarrollarán algún grado de afectación retiniana. La severidad dependerá del control glucémico y de otros factores como la hipertensión arterial, los niveles de colesterol y la función renal.
“El comienzo y la severidad de la enfermedad están directamente relacionados con un mal control de la glucosa”, explica el Dr. Reyes, quien añade que una vez instaurada, la patología es irreversible, aunque su progresión puede frenarse si se detecta y trata a tiempo.
Diagnóstico precoz y tratamientos disponibles
Una de las principales dificultades de la retinopatía diabética es que en sus primeras fases no provoca síntomas, por lo que muchos pacientes no acuden al oftalmólogo hasta que aparece una pérdida de visión significativa. Cuando esto sucede, ya suele haber un daño avanzado en la retina.
Por eso, los especialistas de Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico insisten en la necesidad de realizar revisiones periódicas del fondo de ojo, incluso en pacientes diabéticos que no presentan molestias visuales.
El tratamiento dependerá del grado de afectación:
- En las fases iniciales, puede ser suficiente un seguimiento oftalmológico regular y un buen control metabólico.
- En casos más avanzados, se aplican tratamientos con láser para sellar los vasos sanguíneos dañados o inyecciones intraoculares con fármacos antiangiogénicos, que reducen la inflamación y frenan el crecimiento de vasos anómalos.
- En fases muy graves, puede ser necesario realizar cirugía vitreorretiniana para eliminar hemorragias o tejido cicatricial.
“En los últimos años, las inyecciones intraoculares han demostrado excelentes resultados, al actuar directamente sobre el ojo y permitir recuperar o estabilizar la visión”, señala el especialista.
Prevención: la clave para evitar la pérdida de visión
El mejor tratamiento contra la retinopatía diabética sigue siendo la prevención. Mantener una dieta equilibrada, controlar el peso corporal y realizar ejercicio físico regular son pilares esenciales para mantener los niveles de glucosa estables.
“El buen control glucémico es la herramienta más eficaz para retrasar la aparición de la enfermedad”, subraya el Dr. Reyes. Además, recalca que el control de la tensión arterial y los lípidos en sangre también contribuye a reducir el riesgo de complicaciones oculares.
En Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico, la Unidad de Retina y Vítreo cuenta con un equipo altamente especializado y tecnología de última generación para diagnosticar y tratar la retinopatía diabética y otras patologías asociadas a la diabetes. La clínica apuesta por un enfoque multidisciplinar, colaborando con médicos internistas, endocrinólogos y nutricionistas para ofrecer una atención integral y personalizada al paciente diabético.
Compromiso con la salud visual y la prevención
Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, Vithas Eurocanarias Instituto Oftalmológico refuerza su compromiso con la prevención de la ceguera evitable y la promoción de la salud visual en Canarias.
Detectar la enfermedad en sus fases iniciales puede marcar la diferencia entre conservar o perder la visión. Por ello, la clínica anima a todas las personas con diabetes o antecedentes familiares a realizarse revisiones oftalmológicas periódicas y cuidar su salud ocular con la misma atención que el resto del cuerpo.












