El edema macular es un encharcamiento de la retina que se produce en la zona que llamamos mácula (la zona central de mejor visión de la retina). Ese líquido puede producirse por inflamación o por salida de los vasos sanguíneos que están en la retina o en las capas inferiores de la retina.
Edema Macular
¿Cómo se identifica el edema macular?
El paciente va a notar es una visión borrosa, pérdida de visión o distorsión de la imagen, sobre todo de las líneas rectas (las puede ver onduladas). En la consulta se diagnostica con la exploración del fondo del ojo y con una prueba llamada OCT (tomografía de coherencia óptica). Esta prueba hace cortes de la retina en todas sus capa, lo que permite identificar perfectamente los acúmulos de líquidos que hacen que la visión sea borrosa.
El edema macular se puede producir de forma ocasional tras una cirugía ocular, pero lo más frecuente es por la diabetes: edema macular diabético. También puede ocurrir el edema macular secundario asociada a la edad y la trombosis venosa.
El tratamiento del edema macular
El edema macular se trata, si es de tipo inflamatorio, con medicamentos antiinflamatorios o incluso con corticoides. En algunos casos, cuando se trata de un edema puntual, se podría tratar con láser. Pero el tratamiento más frecuente son las inyecciones intraoculares.
Los dos tipos de inyecciones que se utilizan para el tratamiento del edema macular son:
- Inyección de polímero biodegradable que va liberando dexametasona a lo largo de los meses.
- Inyecciones mensuales antiogenicas.
¿Se puede prevenir?
El edema macular se puede prevenir según cuál sea la causa que lo origine. En el caso de pacientes con diabetes es muy importante seguir un buen control de la enfermedad.
Cuando el edema ocular está asociado a patologías vasculares es necesario que el paciente siga unos hábitos de vida saludables modificando así los factores de riesgo cardiovascular.
También se puede prevenir utilizando antinflamatorios en las cirugías oculares.
