Lentes ICL/ ICL tóricas

Las lentes ICL/ICL tóricas son conocidas como “implanted contact lens” (lente de contacto implantada).

La ICL es una pequeña lente plegable de colámero, un material hidrofílico, altamente compatible y con alto nivel de transparencia, flexibilidad y elasticidad. El colámero es un copolímero compuesto de colágeno y HEMA, que replica los atributos de las lentes oculares naturales (cristalino), proporcionando un funcionamiento óptico excelente y una biocompatibilidad óptima. Desde su creación en 1992, las lentes ICL han sido sometidas a un desarrollo minucioso y a rigurosos ensayos clínicos. En 1997 se registró con el marcado de la CE y en 2005 obtuvo la aprobación de FDA americana.

La implantación de la lente ICL se considera cirugía ambulatoria y dura aproximadamente 10 minutos. Pasadas unas horas tras la cirugía, podrá abandonar la clínica y volver a sus actividades cotidianas casi con total normalidad.

La lente ICL está diseñada para ser implantada entre el cristalino y el iris, a través de una pequeña incisión de unos 3.0mm de amplitud, realizada en cornea clara (la parte de la cornea más cercana al iris) y no requiere sutura para su cierre, lo que evita el astigmatismo inducido quirúrgicamente.
Antes de la implantación se aplican unas gotas de anestesia tópica (colirio). Se realiza la incisión y se introduce viscolástico, una sustancia gelatinosa que actúa como protector de las estructuras oculares. Con la ayuda de un inyector, la ICL se posiciona por delante del iris. A continuación la lente es situada cuidadosamente entre el cristalino y el iris.

Después de la cirugía el paciente deberá utilizar unas gotas para prevenir infecciones e inflamaciones. El cirujano programará una serie de visitas post-cirugía para supervisar la correcta evolución, vigilando especialmente su presión intraocular y analizando el progreso.

El mismo día de la implantación el paciente experimenta la mejora de su visión y en pocos días se recuperará totalmente.

Ventajas de la ICL

La ICL es blanda y pequeña – Puede ser plegada e inyectada sin dolor en el ojo, en tan solo unos segundos a través de una pequeña incisión en córnea clara. Una vez inyectada la lentes ICL se despliega y se posiciona entre el cristalino y el iris.

La ICL es invisible – Su comportamiento es similar al de una lente de contacto, pero su posicionamiento en el interior del ojo la hace invisible, tanto para el paciente como para su entorno. Ni se ve ni se siente, solo se disfruta de la nueva calidad de visión.

La técnica ICL es reversible – La lente está pensada para permanecer indefinidamente en el ojo, pero si fuera necesario, se puede retirar sin dañar las estructuras del ojo.

La ICL corrige mayor rango de defectos refractivos – Si necesita una corrección muy alta, por encima de los límites del láser, la ICL puede ser su elección. También está indicada para pacientes con córneas finas, ojo seco o pupilas grandes.

La ICL también corrige la miopía con astigmatismo asociado – Con una sola lente puede corregir su miopía y su astigmatismo. Cada lente se fabrica de forma personalizada, con la esfera y el cilindro que precise el paciente.

Alta satisfacción del paciente – La ICL proporciona una altísima calidad de visión “de alta definición”, en un procedimiento preciso y predecible. La ICL mejora la agudeza visual y aumenta la calidad de la visión.

Otras ventajas:
-La lente ICL absorbe los rayos UV.
-La córnea permanece intacta.
-La lente ICL no afecta a los futuros cálculos para las lentes de cataratas.
-La lente ICL no requiere ningún mantenimiento, salvo los controles médicos regulares.


www.visianinfo.com/es
www.lenterefractivaicl.es
inicio
la empresa
servicios
láser
noticias

contacto
sitemap
lan: en de
netfactory

Eurocanarias OftalmológicaVisítanos en FacebookBlog Eurocanarias Política de Calidad